Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o denudez, o peligro o espada o muerte?
Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
Por lo cual estoy seguro que ni la muerte, ni la vida, ni angeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo porvenir, ni lo alto, ni lo profundo, ni nguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro...